El aprendizaje online se dispara entre profesionales

La nueva normalidad provocada por el Covid-19 ha obligado a muchas instituciones y escuelas a cambiar su método a la hora de impartir lecciones y cursos. Se puede afirmar que el aprendizaje online había venido ganando popularidad durante los últimos años, pero actualmente se ha disparado y disfruta de una demanda más alta que nunca.

En el año 2018, aproximadamente el 35% de todos los estudiantes de educación superior estaban inscritos en al menos un curso online.

¿Y por qué no formarse online? Es más flexible y accesible para las personas que desean mejorar sus habilidades y curriculum, además, el precio, sustancialmente inferior, es sin duda una de las mayores ventajas competitivas de la formación online.

Aprendizaje online y en remoto

Es importante saber distinguir entre aprendizaje en línea y remoto. Aunque ambos términos se utilizan a menudo como sinónimos en los medio de comunicación, no son exactamente lo mismo.

La formación en remoto puede considerarse como la aplicación de tecnologías de videoconferencia a la formación actual como un complemento de la misma. Por el contrario, la formación online, se basa en la creación de contenidos pensados para ser asimilados en remoto por los estudiantes.

Esto se podría simplificar como: la formación online está especializada en darle facilidades al alumno para asimilar conocimientos, mientras que la formación en remoto es una improvisación a la situación actual que todavía tiene muchos aspectos por mejorar.

Los materiales convencionales utilizados en clases presenciales, están comenzado a ser adaptados para ser impartidos en remoto. Por eso, cada vez más “formación remota” busca convertirse en “formación online” tras adaptarse a la nueva situación.

Un buen curso online nunca está compuesto por cientos de páginas para leer o infinitas diapositivas. Los cursos online de calidad suelen utilizar videos interactivos, foros de discusión, colaboraciones con expertos, exámenes automatizados y corrección automática de los mismos. Normalmente, ese aprendizaje tampoco tiene por qué ser asimilado en un horario determinado, sino que el alumno puede acceder a los contenidos en cualquier momento.

¿Por qué la educación online es tan barata?

Muchas veces te habrás preguntado por qué los estudiantes compran diferentes libros cada año si las materias son las mismas, y es una buena pregunta, ya que la conclusión es casi siempre: readaptar los libros de texto cada año, no es algo necesario.

Lo mismo sucede con la formación a distancia. La reutilización de contenidos es la clave de la formación online. Podemos recibir un curso impartido por el profesor mejor pagado del mundo y apenas pagar unos pocos euros. Los importantes ingresos que se pueden obtener llegando a miles de alumnos, hacen que las empresas de formación a distancia reinviertan una gran parte de sus beneficios en contenido de calidad.

Hoy en día, es posible encontrar sitios web especializados que nos ofrecen cursos para profesionales impartidos por los mejores profesores del sector y con un coste muy asequible. El aprendizaje remoto posiblemente continúe durante unos años, pero el aprendizaje online tiene claras ventajas, que harán que la tendencia y evolución vayan a su favor.