Patronal y sindicatos sentados en una misma mesa. Un buena noticia para Euskadi (Un artículo de José Ramón Urrutia)

Con la negociación colectiva bloqueada desde hace bastante tiempo, con casi medio millón de trabajadores con los convenios vencidos y pendientes de algún acuerdo, y por tanto con salarios...
José Ramón Urrutia
José Ramón Urrutia

Con la negociación colectiva bloqueada desde hace bastante tiempo, con casi medio millón de trabajadores con los convenios vencidos y pendientes de algún acuerdo, y por tanto con salarios y condiciones laborales sin actualizar, en los primeros días de este mes de diciembre se han dado los primeros pasos para intentar reconducir esta situación.

Patronal y sindicatos se han sentado en una misma mesa. Representantes de Confebask, y de las tres patronales territoriales (Adegi, Cebek y SEA), así como con Garen, con el compromiso de acreditar su representatividad empresarial, por una parte, y por otro lado ELA, LAB, Comisiones Obreras y UGT, han empezado a  marcar el calendario de reuniones comprometiéndose a la presentación de propuestas, comentarios o alegaciones al texto presentado por Confebask sobre la negociación de un acuerdo interprofesional que suponga dar prioridad a la aplicación de los convenios colectivos vascos sobre los estatales, y de esta forma poner al día los salarios y  las condiciones laborales para un colectivo importante de trabajadores vascos, y poder así atender a la realidad más próxima.

Transcurrido el plazo previsto, sin alegaciones importantes al documento presentado por Confebask, por parte de las centrales sindicales, permite afirmar en este momento que las posibilidades de dialogo y de alcanzar algunos acuerdos parecen factibles, una vez comiencen las reuniones a partir del mes de enero de 2017.

Sería momento, en caso de que la negociación y las conversaciones fuesen avanzando, de plantear además otros  temas, alguno de ellos comentado por el Consejo de Relaciones Laborales en varios informes y entrevistas, como el referido a un asunto preocupante y que es una realidad incontestable en Euskadi: el envejecimiento de la población trabajadora, ya que el colectivo de trabajadores de entre 55 a 64 años casi se ha duplicado en los últimos veinte años, y este incremento va en aumento.

Es un tema delicado, la negociación colectiva tendrá mucho que decir, ya que ante el envejecimiento habrá que ir tomando decisiones, como lo son, también, el elevar la actividad y el empleo, el rejuvenecimiento poblacional de las plantillas, la compatibilidad de trabajo y jubilación, si fuera necesario, hacer posible e inmediata la formación tanto universitaria o profesional con el trabajo en la empresa, etc.

Otro tema que debiera plantearse, sería intentar buscar posibles soluciones complementarias a la situación tan preocupante que presenta la Seguridad Social en cuanto al futuro de las pensiones o prestaciones públicas para los trabajadores. El porcentaje de tasa de sustitución (% de pensión de jubilación sobre el último salario a percibir en activo), que espera a los futuros pensionistas se va a reducir de forma importante, dejando al perceptor de la prestación en una situación económica muy complicada de cara a su futuro.

Por ello tal vez podría ser momento de recordar y actualizar lo que se hizo en Gipuzkoa, para que sirva de ejemplo en otros Territorios, con el acuerdo y la conjunción de esfuerzos de Adegi  y las centrales sindicales ELA, LAB, CCOO, y UGT, así como la de miles de personas que, desde diversas posiciones y responsabilidades, contribuyeron en Enero de 1996 a la creación de GEROA  Entidad de Previsión Social Voluntaria (EPSV), de modalidad empleo.

El único y exclusivo objetivo de la EPSV GEROA, es generar un complemento a las pensiones públicas de la Seguridad Social, basado bien en la negociación colectiva de cada Convenio Sectorial, o ante ausencia de Convenio Colectivo Sectorial de ámbito provincial, las empresas de común acuerdo con sus trabajadores podrán solicitar su adhesión a la EPSV.

GEROA, es  una realidad auténtica en estos momentos  con un patrimonio cercano a 1.800 millones de euros, y con un colectivo entre socios activos, socios en suspenso, socios pasivos y beneficiarios de más de 250.000 trabajadores, procedentes de más de 20 sectores adheridos, y de varias decenas de empresas.

De la población activa, ocupada y cotizante a la Seguridad Social en el País Vasco, mas de 450.000 trabajadores, algo menos que el 50%, tienen una cobertura complementaria a través de alguna Entidad de Previsión Social Voluntaria (EPSV), modelo de empleo, y adherido a la misma mediante Convenio Colectivo, pacto , o acuerdo con la empresa.

El patrimonio acumulado de estas entidades de empleo, suma de los derechos económicos de cada uno de los asociados incorporados, alcanza casi los 12.000 millones de euros, más de la mitad del patrimonio total del modelo vasco de Previsión Social Voluntaria (EPSV), cifra que representa el  34% del PIB vasco, que casi cuadruplica la proporción de los fondos de pensiones españoles, similar a la media de la UE a 15 (35%), y a cierta distancia de los países de la OCDE (85%).

Por todo ello, aun con sus problemas, desencuentros y dificultades para llegar acuerdos, la negociación colectiva sigue siendo un instrumento básico y crucial para el crecimiento económico, para favorecer el bienestar y la mejora social, para cohesionar más a la sociedad vasca,  para beneficiar el reparto de la riqueza, y para evitar el crecimiento de la desigualdad existente.

Que el encuentro entre patronal y sindicatos sea positivo, y sirva de base para resolver una de las cuestiones importantes pendiente, que tiene nuestro País.

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