Francia se divide en dos realidades antagónicas (Un artículo de Cierzo Bardenero)

Los resultados de 2017 no se asemejaran al paseo militar de Chirac sobre Jean Marie Le Pen
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Firma: Cierzo Bardenero

Tras 11 días de campaña electoral oficial y varios meses de campaña oficiosa, ayer, 23 de marzo se celebró la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas en las que Enmanuel Macron ha resultado vencedor tal y como anunciaban las encuestas publicadas a lo largo de las últimas semanas

Lo que ha sido una campaña trufada de escándalos económicos que, sobre todo, han afectado al candidato conservador Fillon, pero también y en menor medida a Le Pen y Macron, en los últimos días parecía haber entrado en una relativa calma solo alterada por el rápido crecimiento en intención de voto de Melenchon, al que el votante izquierdista había elegido como voto útil en detrimento del candidato socialista.

La calma se rompió el pasado viernes de repente cuando un individuo, militante del Estado Islámico, abrió fuego contra la policía en los Campos Elíseos de París causando un muerto y varios heridos entre los miembros de las Fuerzas de Seguridad, antes de ser abatido minutos más tarde en las proximidades del lugar del atentado.

Como resultado de esta campaña, los electores franceses han confiado mayoritariamente en el candidato social-liberal, alzándose con el triunfo gracias a liderar en el segmento de votantes con mayores ingresos, y muy buenos resultados en los segmentos de mayores estudios y grandes ciudades, segmentos de voto en el que Marine Le Pen flojea, como demostró obteniendo un 5% de voto en París.

 Marine Le Pen ha realizado  una campaña electoral en la que ha ido con pie firme sin correr riesgo a sabiendas  de que pasaría a siguiente ronda, en unas elecciones que probablemente sea el escaparate para las legislativas de dentro de unos meses y a las presidenciales de 2022. Como era de esperar, la candidata del FN ha obtenido unos buenos resultados en las regiones rurales afectadas por la PAC y las sanciones rurales y en las regiones en las que la deslocalización ha desmantelado sus industrias.

Fillon , pese a los innumerables escándalos que han sacudido su campaña electoral, ha obtenido un resultado bastante digno quedando tercero con cerca de un 20% del voto, lo que no impide que personalmente lo considere un fracaso al quedar fuera de la segunda vuelta en una elecciones en la que los socialistas también ha sido eliminados en un insólito caso a lo largo de la V República, ya que nunca habían quedado fuera a la vez socialistas y conservadores en primera vuelta.

Melenchon ha cumplido las expectativas, obteniendo un magnífico resultado fruto de una campaña bien diseñada, actos innovadores con asistencias multitudinarias y la decisión de los votantes izquierdistas de que él era el candidato con más posibilidades de pasar a la segunda vuelta de la presidenciales y por tanto de ganar si la contrincante era Marine Le Pen. Al final, quedará la duda de si hubiese pasado a segunda vuelta si la campaña hubiese durado unos días más.

 El día de las elecciones, además, ha supuesto el fin del calvario por el que ha pasado el candidato socialista Hamon. Si la candidatura de Macron había supuesto la fuga del ala moderada del PSF en apoyo del candidato social-liberal, el que Melenchon se haya erigido en el voto útil de la izquierda ha dado el tiro de gracia a su candidatura. Hamon ha recibido en su cara la bofetada electoral que con ahínco se había ganado un Hollande que tiene un apoyo popular del 4%.

Hoy se reanudará la campaña para la segunda vuelta y tanto Fillon como Hamon han dado su apoyo al candidato social-liberal para conjurar una victoria de Le Pen, sin embargo el equipo de Melenchon ha rehusado dar ese apoyo la misma noche electoral, abriendo posiblemente un periodo de reflexión entre la bases para ver a si dan apoyo oficialmente a uno de los candidatos o libertad  de voto a sus seguidores.

Un apoyo de Melenchon a Le Pen sería un fuerte empujón a las aspiraciones de Le Pen, lo que sumado a los votantes socialistas y conservadores que desoirán las consignas de sus cabezas de lista, los primeros por la defensa de esta de los derechos de los trabajadores y los segundos por el rechazo a las propuestas pro-UE de Macron, hacen suponer que los resultados de 2017 no se asemejaran al paseo militar de Chirac sobre Jean Marie Le Pen.

 Es muy poco probable que Marine Le Pen gane las presidenciales, pero con unos resultados de en torno al 40% de voto está asfaltando el camino para que ella u otro candidato de su partido pueda hacerse con la presidencia de la República Francesa para 2022.

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