Acogidos y alojados en Gipuzkoa un centenar de migrantes en tránsito

Un total de 69 migrantes en tránsito han llegado, procedentes de Cádiz, a Irun y han pasado la noche en las instalaciones del albergue de Martindozenea, mientras que otros...
Oñati

Un total de 69 migrantes en tránsito han llegado, procedentes de Cádiz, a Irun y han pasado la noche en las instalaciones del albergue de Martindozenea, mientras que otros 37 demandantes de asilo han sido recibidos y alojados en el nuevo centro de acogida de Oñati, ambos en Gipuzkoa.

A la localidad fronteriza llegó anoche, sobre las 21.00 horas, un autobús gestionado por la Cruz Roja de Cádiz con 69 personas en situación de tránsito, en su mayoría hombres y procedentes de países del centro de África.

Estos migrantes fueron alojados en las instalaciones de Martindozenea, el recurso oficial que gestiona la Cruz Roja en Irun, donde fueron acomodados todos ellos a pesar de que inicialmente disponía de 60 plazas.

Fuentes de la Cruz Roja de Euskadi han indicado que se trata de “migrantes en tránsito con intención de continuar su viaje hacia Europa” y en el albergue irundarra disponen de comunicación de Internet, cama, comida, ducha y acompañamiento para cambiar divisas o ir al médico si lo necesitan.

En Martindozenea podrán estar un máximo de tres noches ampliables hasta cinco siempre que el centro tenga disponibilidad, han agregado las mismas fuentes.

En Irun, además, han pasado la noche otras 28 personas en el llamado “albergue del frío”, situado en dependencias del antiguo Hospital, en la plaza Urdanibia, que la pasada semana habilitó el Ayuntamiento para poder dar cobijo a los migrantes que no cumplen los requisitos estipulados para ser aceptados en Martindozenea.

El miembro de la Red de Acogida de Irun y miembro de Sos Racismo Gerardo Karrere ha recordado a EFE que dichas instalaciones de los Servicios Sociales municipales fueron habilitadas por parte del consistorio después de que la semana pasada este grupo ciudadano desmanteló los servicios solidarios que prestaba en el antiguo gaztetxe Lakaxita y los reubicó en la plaza San Juan, en los soportales de la biblioteca.

Este lugar lo utilizan como “centro de día” en el que “atender” a los migrantes que pululan por Irun y para “visibilizar y protestar” por la falta de atención que sufren.

Karrere ha indicado que también el sábado montaron una decena de tiendas de campaña en los arcos del Ayuntamiento, donde esta pasada noche han dormido dos africanas que se encuentran “en tránsito”, junto a una quincena de vecinos de la Red de Acogida, después de que no pudieran quedarse en el albergue municipal “porque no dispone de un lugar para mujeres”.

Ha asegurado que inicialmente tampoco fueron admitidas en Martindozenea porque “no tenía sitio” debido a la llegada del autobús procedente de Andalucía, aunque posteriormente sí se habilitó más sitio y sobre las 23.00 horas miembros de la Cruz Roja les ofrecieron trasladarse a él pero lo declinaron.

En Oñati, el nuevo albergue de primera acogida para solicitantes de protección internacional, que gestiona CEAR Euskadi y la Secretaría General de Derechos Humanos del Gobierno Vasco, recibió anoche a un total de 37 hombres de origen subsahariano -procedentes de países como Mali, Guinea, Camerún y Costa de Marfil- , trasladados desde Bilbao, donde llevaban varios días en espera de asignación de un recurso de acogida.

El alcalde de Oñati, Mikel Biain, y varias decenas de vecinos del municipio participaron, sobre las 20.00 horas de ayer, en un acto de acogida a estos migrantes, en el que les cantaron el conocido tema de Mikel Laboa “Txoria txori”.

Los recién llegados “están bien y contentos de haber sido tan bien acogidos”, ha dicho a EFE la directora de CEAR Euskadi, Patricia Barcena, quien ha explicado que estas personas podrán pasar en el recurso de Oñati, ubicado en el barrio de San Lorenzo, en los locales del antiguo internado de euskera, de dos a tres meses con alojamiento y manutención.

Ha agregado que permanecerán en este albergue a la espera de que, dentro de la tramitación burocrática de su demanda de asilo, “se les asigne una plaza en el sistema de acogida estatal, que puede ser fuera o dentro de Euskadi”.

Mientras tanto, podrán descansar y empezar a tomar clases de castellano y euskera, además de participar en actividades de ocio y tiempo libre, ha indicado Barcena.

Secciones
Otros

Relacionado con